El espolón calcáneo puede complicaros mucho el día a día. ¿Cómo saber si tenéis un espolón calcáneo? Una vía de prevención puede ser también el calzado barefoot.
El espolón calcáneo, en el que el dolor a menudo se irradia incluso hasta la pantorrilla, no aparece por casualidad. Este crecimiento óseo en el hueso del talón está causado por una sobrecarga patológica de los tejidos blandos del pie y la pantorrilla. La sobrecarga se produce por un patrón de movimiento incorrecto, por hipermovilidad o por un calzado inadecuado.
¿Cómo podéis lidiar con el espolón en el talón? Puede ayudaros realizar ejercicios específicos, llevar calzado barefoot y también tomar homeopatía.
Si os molestan dolores en la planta del talón o en su borde interno, que aparecen no solo al caminar, al hacer deporte, por la mañana al despertar, sino muchas veces incluso durante el sueño, es bastante probable que tengáis el llamado espolón calcáneo. Este crecimiento óseo se forma en la parte inferior del talón como consecuencia de la sobrecarga de los tejidos blandos que se insertan en el hueso del talón.
Después se desarrolla una inflamación de los tendones, que conduce al depósito de cristales de calcio y termina con la formación del crecimiento óseo. Las causas pueden ser varias: sobrecarga prolongada del pie (correr sobre terreno duro, estar mucho tiempo de pie), uso de calzado inadecuado (puntera estrecha, tacones), distintas deformidades del pie (p. ej., pie plano funcional), pero también una mala postura corporal.

Si sospecháis que tenéis un espolón calcáneo, no pospongáis la visita al médico. Cuanto antes se inicie el tratamiento, antes se resolverá el problema. Un médico deportivo u ortopedista primero os examinará el pie para descartar la posibilidad de artrosis u osteoporosis. Para ello utilizará una radiografía o, hoy en día la mayoría de veces, una ecografía, que detecta el espolón calcáneo de forma fiable.
Lo más habitual es que, además de rehabilitación u ondas de choque, os recete pomadas, comprimidos o infiltraciones con corticoides, que aunque alivian el dolor y la inflamación de inmediato, suelen tener muchos efectos secundarios.
Como alternativa a los corticoides, pueden usarse distintas cremas y geles de farmacia que contienen antiinflamatorios no esteroideos, junto con almohadillas de gel frío que reducen la inflamación y el dolor. Para el calzado se recomienda adquirir plantillas de espuma o plantillas blandas de gel, que al caminar amortiguan la presión ejercida sobre el hueso del talón.
Y como los tendones sobrecargados alrededor del talón necesitan suficientes nutrientes para regenerarse, conviene centrarse también en complementos alimenticios ricos en proteínas.

Entre los procedimientos habituales que se utilizan para el espolón calcáneo, además del láser, están el ultrasonido terapéutico o la magnetoterapia. Estos métodos de fisioterapia tienen la ventaja de que suelen estar disponibles en centros sanitarios públicos, pero por otro lado no suelen ser tan eficaces y, además, no abordan la causa.
Sin embargo, un fisioterapeuta privado va un paso más allá. Se centra sobre todo en por qué se originó el espolón calcáneo y os ayudará a adquirir hábitos correctos que eviten que el problema reaparezca.
En la primera visita, el fisioterapeuta realizará un análisis kinesiológico completo para averiguar por qué se produjo el espolón calcáneo. Después tratará manualmente los tejidos blandos en la zona del pie y la pantorrilla y os explicará cómo hacer en casa ejercicios orientados a liberar/estirar tendones y músculos, o a aprender un apoyo correcto y el despegue del pie al caminar.
Como parte de la terapia, también pueden utilizarse ondas de choque, que liberan todos los músculos alrededor del hueso del talón, y actualmente se emplean mucho los vendajes neuromusculares (taping), que ayudan a mantener una tensión muscular adecuada en la zona tratada.

En la fase de inflamación aguda, mejor limitad el deporte y dadle al cuerpo la oportunidad de regenerarse. Se recomienda estirar y liberar cada día los tendones y músculos sobrecargados del pie y la pantorrilla según las indicaciones del fisioterapeuta, idealmente por la mañana. Para ello podéis usar también distintos accesorios de equilibrio, una pelota de espuma, una pelota con pinchos o calcetines de ajuste.
Por la noche, es recomendable masajear los pies, ya sea a mano o con ayuda de un baño de burbujas. Más adelante, cuando pase la fase aguda de la inflamación, podéis añadir también compresas calientes, que calientan agradablemente los músculos y los liberan de tensión.
Bc. Edita Prošková – estudió Fisioterapia y, durante sus estudios, se dedicó a la podología. En su consulta privada en Roudnice nad Labem se ocupa de alteraciones del pie adquiridas y congénitas en adultos y niños.

En pacientes que sufren espolón calcáneo, la homeopatía también suele funcionar muy bien; en concreto, el remedio llamado Hekla lava 9 C con una pauta de 2 veces al día 5 gránulos durante 3–4 semanas. Como su propio nombre indica, se trata de ceniza de lava diluida procedente del volcán islandés Hekla. A las ovejas de sus alrededores, que ingerían sin querer ceniza de lava, les empezaron a aparecer crecimientos dolorosos en los huesos.
El principio de la homeopatía es que lo similar cura lo similar; por eso, tras administrar homeopatía, las ovejas experimentaron una mejora notable de las molestias. Además, pacientes humanos afirman que, en su caso, los síntomas asociados al espolón calcáneo suelen desaparecer en apenas dos semanas. Si las molestias persisten, contactad con vuestro homeópata.

Tened en cuenta que el calzado barefoot no es adecuado cuando hay dolor agudo asociado al espolón calcáneo. Al contrario, sirve como prevención, por lo que conviene cambiaros a barefoot solo cuando el espolón ya esté curado.
Caminar descalzo tiene la ventaja de que carga el pie y toda la pierna de forma uniforme, por lo que no hay riesgo de sobrecarga unilateral. No tiene suela gruesa, tacón ni una plantilla que haga de soporte del arco. La suela del calzado barefoot, en cambio, es fina (hasta 6 mm), tiene el llamado drop cero (es decir, la diferencia entre talón y puntera) y no proporciona ningún soporte al arco del pie.
El espolón calcáneo puede dar bastante guerra, pero desde luego no es irreal deshacerse de él. Lo decisivo es, por supuesto, empezar la terapia a tiempo y vuestra constancia con los ejercicios en casa; aun así, si os armáis de paciencia, los resultados no tardarán en llegar.
¿Hacia dónde os llevarán vuestros próximos pasos?

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