Selección y mantenimiento de botas Caminar, movimiento y salud Niños descalzos
Os presentamos las botas de entretiempo, el tipo de calzado barefoot infantil más popular, que vuestro peque puede llevar de primavera a otoño, tanto para ir al cole como para jugar en el parque.
¿Buscáis unas botas ideales para las heladas de primavera, el rocío de las mañanas de verano, los chubascos de otoño e incluso un invierno suave? Conoced las botas de entretiempo, las más usadas del zapatero infantil. ¿Qué significa exactamente este término? Unas botas que lo aguantan todo. En teoría sí; en la práctica, no del todo. Lo más importante es que vuestro peque podrá afrontar con botas de entretiempo la mayoría de las sorpresas del tiempo durante todo el año, porque (con el cuidado adecuado) son resistentes al agua. En las siguientes líneas os contamos más y os ayudamos a elegir a los compañeros perfectos para vuestras aventuras.

En las botas de entretiempo se valora sobre todo que se adaptan a las temperaturas más habituales y a los cambios de tiempo del año, es decir, aproximadamente entre 5 y 20 °C, y a lloviznas o al rocío de la mañana. Conviene contar con ello, porque a menudo se espera que sean cómodas también en condiciones para las que no están pensadas.
Estas botas también tienen sus límites, igual que cuando elegís un saco de dormir. Una bota de entretiempo puede resultar cómoda incluso a cinco grados, pero hay que contar también con un calcetín calentito, idealmente de merino, y con que el peque esté en movimiento. En los niños no suele ser un problema… salvo si van sentados en el carrito. Cuando el pie no está activo, no regula la temperatura y se enfría rápido. Así que ojo: por debajo de cinco grados, mejor optar por una buena bota de invierno.
En los meses cálidos, respetad el límite de 20 °C. En un día soleado y caluroso, dentro de una bota de entretiempo puede hacer un calor insoportable. Y aquí conviene pensar en la termorregulación natural del niño.
La bota de entretiempo es ideal, por ejemplo, para días lluviosos y para excursiones. Por eso no debería faltar en el zapatero durante todo el año. Al fin y al cabo, en invierno no siempre hiela y en verano no siempre hace sol.

Repasemos las reglas básicas del barefoot para saber cómo y qué zapatos elegir para vuestro peque. La norma más importante es que los barefoot no deben limitar el pie al caminar ni interferir en su desarrollo natural. Un tacón elevado o una puntera estrecha son un no rotundo. ¿En qué características se reconocen unos buenos zapatos barefoot?
Como ya sabemos, un zapato barefoot no debe limitar el pie. Por tanto, debe ser lo bastante grande, pero no demasiado. ¿Cómo elegir la talla y el tipo adecuados? Para eso, lo mejor es que os asesore nuestro personal formado y encantador en las tiendas especializadas naBOSo.
Lo esencial es que el zapato no apriete el empeine y ajuste bien también en la zona del talón. La talla correcta tiene su miga, porque los distintos fabricantes suelen diferir un poco en las medidas concretas. Para elegirla bien, es necesario conocer con la mayor precisión posible el largo y el ancho del pie, idealmente también la altura del empeine. Y, por supuesto, recordar el margen de crecimiento. En las botas de entretiempo debería ser de máximo 12 milímetros de largo y 2 mm a cada lado.
Si no estáis seguros, echad un vistazo al artículo Guía completa para medir los pies de los niños: consejos y errores que evitar.
El margen óptimo, el ancho del zapato o su ajuste alrededor del tobillo son parámetros imprescindibles, pero la pista más importante para elegir la talla adecuada es la observación. Fijaos en cómo camina vuestro peque cuando va completamente descalzo: al ponerle los zapatos, su forma de caminar y el movimiento general del cuerpo deberían verse parecidos. Hay niños que caminan sin problema incluso con 20 mm de margen, y otros a los que les cuesta caminar incluso con solo los (generalmente recomendados) 12 mm.
Recordad: el pie infantil crece bastante rápido, así que medidlo con regularidad y comprobad si el zapato aprieta o le oprime el pie. No es nada raro que a un peque le duren los zapatos, por ejemplo, solo un trimestre.

Elegir unas botas de entretiempo que le queden a vuestro peque como un guante puede ser todo un reto. Teniendo en cuenta todas las medidas del pie, la altura del empeine o el ancho del talón, la mejor y más recomendable opción para escoger las primeras botas de entretiempo es visitar una tienda especializada. Por supuesto, también podéis elegir por vuestra cuenta y online: para eso estamos nosotros y este artículo, para ayudaros.
Al elegir botas de entretiempo, es importante pensar también en la estación para la que las queréis. Hay muchísimas opciones: existen botas de entretiempo tipo botín, más adecuadas para principios de primavera u otoño, pero en verano el pie quedaría demasiado cerrado. Eso no significa que no las vayáis a usar en verano: el rocío de la mañana también puede pillaros desprevenidos. Las botas de entretiempo bajas se aprovechan más en los meses cálidos. Al elegir, también podéis tener en cuenta los materiales; vamos a verlos con más detalle.
Lo más habitual es que sean de piel, ya sea lisa (flor), serraje o nubuck. Pueden llevar o no una membrana protectora. También encontraréis modelos de materiales sintéticos u otros materiales naturales (por ejemplo, lana), que normalmente sí llevan membrana. Todos estos zapatos tienen propiedades similares. Tras impermeabilizarlos, repelen el agua y aguantan muy bien algún que otro chapoteo en un charco pequeño. La membrana es una especie de protección final contra la entrada de agua a través del zapato. Pero, en condiciones ideales, el agua no debería atravesar en absoluto un zapato bien impermeabilizado. Eso sí: es importante acordarse de impermeabilizarlos con regularidad y cuidar el calzado para que funcione lo mejor posible y dure el máximo tiempo.
La transpirabilidad del material es clave. En los niños pequeños no es raro que les suden los pies, así que recomendamos evitar los materiales sintéticos. Son adecuados los materiales naturales (idealmente piel), que dejan que la piel del pie respire libremente.
Van genial los sprays impermeabilizantes, gracias a los cuales el agua resbala por el zapato como gotas. Dejad siempre que el impermeabilizante se absorba y se seque. Esto es realmente importante. Porque si os ponéis el zapato justo después de impermeabilizarlo, se le pegarán la suciedad y el polvo.
La piel de serraje o nubuck impermeabilizadla única y exclusivamente con spray. Si usáis cremas nutritivas o cera, alisaréis el serraje y el zapato parecerá sucio; además, luego ya no se consigue levantar el pelo. Este tipo de zapato se limpia solo en seco con un cepillo o con una goma de limpieza, por ejemplo de Collonil. La suciedad restante eliminadla con una espuma limpiadora especial hasta que quede impecable.
Sobre el cuidado del calzado de piel podéis leer más en el artículo Cómo cuidar correctamente los zapatos de piel.
Si en casa tenéis un peque que lleva caminando al menos medio año, podéis lanzaros con ilusión a elegir sus primeras botas de entretiempo de verdad. ¿Por qué esperar medio año? Para los primeros pasos, en general se recomienda dejar el pie libre, es decir, completamente descalzo, idealmente incluso sin calcetines. Así el peque aprende a usar lo mejor posible toda la planta del pie al caminar y no le limita absolutamente nada. Por supuesto, hay situaciones en las que no es posible, y para eso existen los primeros barefoot llamados prewalkers. Los ofrecen, por ejemplo, las marcas Bobux, Pegres o Froddo.
En cuanto vuestro peque sea un caminante seguro e imparable, tengáis sus pies medidos con precisión y una idea clara de lo que buscáis, podéis poneros a comprar. Hemos seleccionado para vosotros algunos consejos de marcas concretas y sus puntos fuertes.
Botas de entretiempo de nuestro propio taller naBOSo. Un diseño muy cuidado en piel lisa, en varias opciones de color, que queda genial en pies de anchura media a ancha. Tiene un acolchado agradable alrededor de los tobillos y ofrece dos tipos de cierre: para empeine bajo, elásticos; para empeine alto, tres velcros. Un compañero estupendo haga el tiempo que haga. Encontraréis los zapatos en dos alturas: bajos y tipo botín, para que cada uno elija según su estilo y sus necesidades.
La popular marca D.D.STEP ofrece zapatos agradables y blanditos con una flexibilidad absolutamente fantástica. Son ideales para pies anchos, y además ceden un poco más de ancho. Suelen ser de piel lisa y no les falta una puntera reforzada que protege el zapato en las aventuras más intensas. Además, a los niños les encantan por su aspecto original y sus detalles divertidos.
Los zapatos barefoot totalmente de piel de la marca croata Froddo son ideales para las aventuras del día a día. Son ligeros, flexibles y con puntera de forma anatómica, lo que garantiza el máximo confort y un movimiento natural. En la puntera llevan un refuerzo práctico. Si queréis botas de entretiempo para un niño más mayor o para vosotros, algunos modelos de Froddo los ofrecemos hasta la talla 42.
Las botas de entretiempo de Pegres destacan por su gran espacio para los dedos y su flexibilidad. Están confeccionadas con pieles certificadas de calidad y tienen suela cosida, que aguanta incluso los juegos más movidos. Podéis elegir entre dos anchos: para pies medios y anchos, y en piel lisa o nubuck.
Ahora seguro que ya tenéis claro cómo y qué zapatos elegir. O al menos sabéis por dónde empezar. Porque sabemos muy bien que no solo importa la funcionalidad y cómo ajustan, sino también si le gustan al pequeño aventurero (y, por supuesto, a vosotros). Ojalá nuestra amplia oferta os haya sorprendido para bien. Cruzamos los dedos para que encontréis a los compañeros perfectos para pequeñas y grandes aventuras: en el parque, por la ciudad, para la guardería y para excursiones por la naturaleza.

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